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viernes, 15 de febrero de 2013

Cada vez estoy más de acuerdo con lo de que ''las malas rachas no vienen solas''

jueves, 14 de febrero de 2013

El valor de los detalles

Nunca me había dado cuenta de la importancia que le doy a los pequeños detalles que demuestra la gente día a día, sin la necesidad de demostrarlo sólo en los cumpleaños, días especiales o incluso San Valentín.
Tras muchos años de ''tradición'' la sociedad se ha empeñado en obligarse a querer en una cantidad excesiva (desde mi punto de vista) a sus parejas, amigos o familiares por el simple hecho de comprar algo, algo que quizá no tenga ningún valor personal o sentimental.

Y mi pregunta es: ¿para que necesitas ese bonito bolso, si al cabo de los años acabará en la basura sin recordar por qué, cuándo o quién te hizo ese regalo que se supone que tanto de gustó?

Las cosas no se regalan por quedar bien o mal con alguien, sino por las ganas de regalar algo. No tienen que ser cosas más o menos caras sino con más o menos sentimientos. Esos detalles son los que realmente se valoran en el pasar de los años. Al volver a leer esa carta que te envió ese amigo especial, la pulsera hecha por aquella que fue tu mejor amiga, o incluso, la entrada en el cine cuando fuiste a ver la película esa que tanto te gustó con tu grupo de amigos.
No descuidéis los detalles, pues son éstos los que hoy faltan en nuestras calles; todos velan por lo propio y las apariencias olvidando con ello el verdadero sentido del regalo.


Amigos, los detalles son la alegrí­a, los detalles como una simple carta, una llamada, una palabra de aliento de esas que todos necesitamos por dentro, un beso, una abrazo, un ''te echo de menos''. Eso. Eso sí se merece un valor incalculable. 
Las cosas que menos te esperas son las cosas que más se deberían de valorar.

domingo, 10 de febrero de 2013

viernes, 1 de febrero de 2013

Morcheeba - Enjoy the Ride

With the moonlight to guide you
Feel the joy of being alive
The day that you stop running
Is the day that you arrive 


And the night that you got locked in
Was the time to decide
Stop chasing shadows
Just enjoy the ride


miércoles, 30 de enero de 2013

Cuando el día llega a su fin, la fe es un misterio, aparece cuando menos te lo esperas, es como si un día te dieras cuenta que los cuentos no son exactamente como habías soñado. 
No es tan importante eso de ser felices para siempre basta con ser felices en el momento. 
A veces muy de vez en cuando la gente puede darte una grata sorpresa, de vez en cuando la gente te deja sin respiración

martes, 29 de enero de 2013

Una de las peores cosas de la vida es tener que despedirte sin quererlo

viernes, 25 de enero de 2013

Supersticiones sin sentido

Hay veces en las que crees que te acompaña un golpe de mala suerte. 
Pero nunca te paras a pensar que puede que gracias a esa mala suerte luego te venga la buena. 
A lo mejor deberías aprovechar más lo que tienes y no añorar sueños incompletos. 
No es dejar de desear es no deperdiciar.


A un paso de lo que deseo y sin fuerzas para seguir

viernes, 18 de enero de 2013

Me conformo con bailar un rato con la felicidad

¿Cuánto tiempo pasa para que sane una herida?
¿Cuánto tiempo vives con el dolor de no tener lo que amas?
¿Cuántos veré a tu lado antes de que muera en el proceso?
¿Cuánto de ésto merezco por no haber valorado tu arrogancia, audacia, ímpetu y capacidad?
Donde quiera que estés, donde quiera que te encuentres, vivas y sonrías...
Vivirán estas frases que navegarán en forma de bits con la esperanza que un día te alcanzen.

sábado, 12 de enero de 2013

 
















Mar de los deseos, tesoro de la irrealidad

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Giambattista Vico

“El hombre primero siente necesidad,

luego busca utilidad, seguido atiende el confort,

después se divierte con placer, de ahí se disuelve en lujo,

y finalmente se vuelve loco y desperdicia su sustancia.”

''Cuadernos sobre Vico''

Los tiempos están cambiando. Nada nuevo, pues siempre se hallan cambiando. Sólo sucede que, a veces, no nos percatamos; y otras veces, simplemente, los hombres y las instituciones se dejan llevar por un inexplicable conformismo de la aceleración; tal vez novismo, o sencillamente el cacareado ‘signo de los tiempos’. Llega un momento en la vida en que el tiempo nos alcanza, en que –parafraseando a Cernuda– nos vemos sujetos al tiempo y obligados a contar con él. Como a los hombres, también a las instituciones les afecta la aceleración, especialmente cuando se trata de su ritmo de producción y de sus proyectos de acción, pero también cuando se trata de comprender la hermosura de su presencia o el intemporal álveo donde germinan las ideas. Los molinos de los dioses muelen despacio, reza el proverbio clásico. Nada se ha hecho de repente, esgrimía sentenciando Vico.